La felicidad no es la ausencia de problemas, sino la capacidad de lidiar con ellos. Imagínese todas las cosas maravillosas que su mente podría abrazar si no estuviera envuelto con tanta fuerza alrededor de sus luchas. Fíjese siempre en lo que tiene, en lugar de lo que ha perdido. Porque no es lo que el mundo lleva lejos de ti lo que cuenta, es lo que haces con lo que te queda. Aquí están algunos recordatorios para ayudarlo a motivar cuando más lo necesita:El dolor es parte del crecimiento.En ocasiones la vida cierra algunas de sus puertas, porque es hora de seguir adelante; Y eso se convierte en una buena señal, porque a menudo no nos movemos a menos que las circunstancias nos obliguen hacerlo. Cuando los tiempos son difíciles, hay que recordar que no hay un dolor que venga acompañado de una buena enseñanza. No solo porque se cae una vez durante la lucha, significa que estás fallando. Todo gran éxito requiere de toda una batalla digna para que pueda llegar a su fin. Las cosas buenas se toman su tiempo, mantenerse paciente es una actitud positiva hará que todo salga bien aunque las cosas no sucedan de inmediato y necesiten de su tiempo. Recuerde que hay dos tipos de dolor: “el dolor que duele y el dolor que te cambia”; hay que tener siempre presente esto para que nunca ruedes con la vida sino que resistas en ella.